Secretaría de Medio Ambiente

Sanciones establecidas en el Código para la Biodiversidad del Estado de México y Acciones ProAire

Sanciones establecidas en el Artículo 2.266. del Código para la Biodiversidad del Estado de México:


 


Acciones para Mejorar la Calidad del Aire:

Movilidad sustentable: Evita lo más que se pueda usar el auto.  Comparte vehículo, viaja en bicicleta o transporte público en vez del auto, te volverá una persona más sana y contribuirás a contaminar menos.

  • Planta árboles, ya sea en el jardín o  en algún parque, participa en sociedades civiles reforestando y dale los cuidados necesarios para garantizar su supervivencia.  Todo esto ayuda a mejorar el aire de la ciudad y a nuestros pulmones. Recuerda, los árboles son fábricas de oxígeno. 
  • Aprovechemos al máximo la luz con los cambios de horario, nos ayuda también a conservar más energía, cambia a focos ahorradores. 
  • Evita quemar llantas, basura, hojas, terrenos baldíos y otros objetos, así como hacer fogatas en bosques o en plena ciudad, esto ayuda a mejorar la calidad del aire evitando enfermedades de las vías respiratorias. 
  • Afina tu coche y realiza periódicamente el servicio. Verifica tu vehículo cada seis meses (conforme al último digito de tu placa)  para identificar que opera en óptimas condiciones físico-mecánicas. 
  • No conduzcas a altas velocidades y evita frenar o arrancar repentinamente, ya que esto genera un mayor consumo de combustible y por lo tanto se generan mayores concentraciones de emisiones a la atmósfera. 
  • En Navidad, adquiere un árbol natural, revisa que haya sido cultivado en plantaciones forestales y que cumpla los lineamientos establecidas por PROBOSQUE.  De esta manera ayudas a fomentar la economía local y conservar los bosques en el Estado de México.

Estas son algunas de las maneras más sencillas que podemos apoyar al cuidado del medio ambiente y la calidad del aire, síguelas y verás que cada quien, contribuyendo con sus pequeñas acciones,  ayudaremos a tener un mundo más limpio y seguro.

Carbón Vegetal

Producto sólido y poroso que contiene entre 85 y 98%  de carbón; se produce por calentamiento a temperaturas de 500 a 600°C (930 a 1100°F), en ausencia de aire, de materiales carbonosos como celulosa, madera, turba y carbones bituminosos o de menor nivel.

Los carbones vegetales de celulosa o madera son suaves y desmenuzables. Se utilizan principalmente para decolorar soluciones de azúcar y otros alimentos, y para quitar sabores y olores desagradables del agua. Los carbones duros y densos se obtienen de la cascara de nuez y de la turba. Se utilizan en máscaras antigás, en la separación de mezclas en la industria química y también, en el tratamiento terciario de aguas residuales, dado que adsorben en forma eficaz la materia orgánica y mejoran la calidad del agua.

Usos:

El carbón vegetal es quizás el primer material de carbón utilizado por el hombre y su uso data probablemente desde el mismo momento en que se comienza a utilizar el fuego; dado que los trozos de madera carbonizada que quedarían en algunas hogueras pueden considerarse un carbón vegetal rudimentario. De hecho, existen pruebas de que en muchas Pinturas rupestres de hace más de 15,000 años el carbón vegetal se utilizaba para marcar el contorno de las figuras, además de usarse como pigmento de color negro cuando se mezclaba con grasa, sangre o cola de pescado.

El carbón vegetal se usa mayoritariamente como Combustible, no solo de uso doméstico sino también industrial, especialmente en los países en vías de desarrollo.

En México, en España y en otros países hispanoparlantes el carbón vegetal se ha usado durante siglos como combustible en los braseros o en hornillos o anafres.

El uso de carbón vegetal se ha limitado por la aparición de otros combustibles (combustibles fósiles, biocombustibles, gas natural, energía hidroeléctrica, energía solar fotovoltaica, etc.).

El carbón vegetal podría decirse que es energía renovable.